Hace tres años abrí las puertas de mi casa para crear Ban Cala.
Después de muchos años de terapia y de aprender a convivir con mi ansiedad, quise abrir una conversación sobre las cosas que a mí me habían ayudado a entenderme y cuidarme mejor.
Un grupo de mujeres nos reunimos para escuchar, compartir preguntas y comprobar lo distinto que se siente un proceso cuando no lo recorres sola.
Mil Maneras nace de ese recorrido y de una certeza: muchas mujeres no necesitan que alguien les dé una solución, sino un lugar seguro desde el que volver a escucharse.
Ban Cala me enseñó el poder de bajar el ruido. Mil Maneras nace de todo lo que puede aparecer cuando empezamos a escucharnos.